Una de las grandes atracciones de la capital de República Checa es el majestuoso castillo de Praga, uno de los sitios que visitan todos los turistas que pasan por esta maravillosa ciudad.
Dentro de la gran cantidad de monumentos y obras de arte que se encuentran en Praga, el castillo es uno de los lugares imperdibles ubicado en el margen del río que divide en dos a la ciudad.
Desde el año 1918 que el castillo de Praga es la casa presidencial, sin embargo se pueden recorrer casi todas las secciones de su interior, salvo aquellas que están destinadas a la administración del gobierno.

El castillo de Praga
La construcción comenzó a realizarse en el siglo IX con una iglesia y un fortín, que con el transcurso de los años se fue ampliando hasta la gran obra que se conserva en óptimas condiciones hasta hoy en día.
El impactante Castillo de Praga ha sido declarado patrimonio histórico de la República Checa, teniendo para el país un alto contenido histórico, religioso y de la identidad de la nación a través de los siglos.
Son varias edificaciones que se encuentran en un mismo sitio y que vale la pena recorrerlas en su totalidad, ya que cada una posee encantos únicos y fueron construidas en diferentes épocas.
La entrada al Castillo de Praga
“La Puerta de Matías” es la entrada principal al Castillo de Praga, siendo construida en el año 1614 completamente con piedras areniscas, siendo una perfecta muestra de estilo Barroco Temprano que aún se mantiene en su estado original.
Uno de los lugares más característicos del lugar es el famoso Palacio de los Lobkovic, el cual fue construido en el siglo XVI durante la dinastía de los Perstein.
En este sitio hay una exposición permanente donde se pueden apreciar una gran cantidad de piezas históricas del Museo Nacional de Praga.
El Palacio, la Catedral y el Castillo de Praga
Otro de los grandes atractivos es el Palacete de Verano (Belveder), construido entre los años 1535 y 1537 con un gran estilo renacentista que se mantiene en perfectas condiciones arquitectónicas.
Hoy en día el Palacere se utiliza básicamente como centro de exposiciones y en su jardín se puede apreciar el famoso Surtidor Cantante.

El castillo de Praga
La majestuosa Catedral de San Vito es una bellísima construcción gótica con vidrieras de ambos lados que vale la pena recorrerlas minuciosamente.
Muchos sostienen que la fachada de San Vito tiene un gran parecido con Notre Dame, donde cuenta con una enorme campana de 17 toneladas que posee un badajo de 400 kilos.
El recorrido por el Castillo de Praga es muy extenso, además de los sitios que mencionamos dentro del complejo se encuentran:
- El Salón Español
- El Palacio Real
- La calle de oro
- El Jardín Real
- El Palacio Loreto
- Monasterio de Strahov
- La Iglesia San Jorge